Los lentes inteligentes de Meta preocupan porque son "una invasión de la privacidad", aunque se están vendiendo más que nunca

Mark Zuckerberg, CEO de Meta, en un escenario describiendo las Ray-Ban de Meta, de las cuales se muestra una gran imagen detrás de él.

Fuente de la imagen, Reuters

Pie de foto, El anuncio de los lentes de Meta lo hizo el CEO de la compañía, Mark Zuckerberg.
    • Autor, Kali Hays
    • Título del autor, Reportera de tecnología
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 8 min

Los problemas relacionados con una nueva generación de "lentes inteligentes" parecen estar acumulándose.

Pese a ello, algunas de las mayores empresas tecnológicas del mundo se están preparando para vender millones de pares en los próximos años.

Hombres que llevan puestos los lentes Ray-Ban de Meta -la apuesta de la compañía detrás de Facebooken el mercado de las gafas "inteligentes" o con IA- están abordando mujeres que salen de la playa, entran en una tienda o simplemente permanecen de pie en la calle con el fin de grabar sus reacciones ante preguntas casuales o frases para ligar, sin su conocimiento ni consentimiento.

Las mujeres solo descubren la existencia de los vídeos en los que aparecen después de que estos se han vuelto populares y, con frecuencia, hayan generado comentarios abusivos en internet.

Además, cuentan con escasos recursos legales, porque la toma de fotografías o videos en espacios públicos se considera, por lo general, una actividad lícita.

Una mujer le contó a la BBC que, cuando le pidió a la persona que había publicado una grabación suya hecha en secreto que la retirara, esta le respondió que hacerlo constituía "un servicio pago".

Los lentes de Meta

Las gafas de Meta: unas gafas oscuras de marco negro con dos lentes de cámara a los lados

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Las cámaras en los lentes de Meta muchas veces pasan desapercibidas.

Los lentes de Meta son, en la actualidad, los más populares del mercado; se estima que acaparan más del 80% de las ventas de gafas inteligentes o con IA, debido a que la compañía es el primer gran actor del sector tecnológico en lanzar un producto de este tipo en los últimos años.

Fabricados en colaboración con EssilorLuxottica y dotados del aspecto clásico de Ray-Ban, estos lentes incorporan una cámara casi invisible en la montura, pequeños altavoces en las patillas y unos cristales capaces de mostrar cierta información al usuario.

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Los usuarios pueden iniciar una grabación de vídeo o tomar una fotografía con un simple toque casual en la montura.

La naturaleza de la cámara integrada en los lentes de Meta resulta tan discreta que incluso sus propios usuarios se han visto sorprendidos por lo que estaban grabando —y el momento en que lo hacían—, así como por el destino final de esas grabaciones.

Después de que unos trabajadores en Kenia —a los que se les encargaba ver videos grabados con los lentes de Meta para generar datos de entrenamiento para la inteligencia artificial de la compañía— denunciaran que se les exigía ver contenido explícito, como actos sexuales y escenas de uso del baño, varios propietarios de los lentes interpusieron dos demandas.

En una de ellas, los demandantes alegaban que no tenían la menor idea de que se hubieran grabado tales videos. En la otra, dijeron desconocer que la compañía estuviera compartiendo sus videos con terceros para su revisión.

Meta ha declarado anteriormente que, en sus términos de servicio, se informa a los usuarios sobre la posibilidad de que sus contenidos fueran sometidos a una revisión humana en determinadas circunstancias.

No obstante, las ventas siguen al alza. A día de hoy, se han vendido ya siete millones de pares —una cifra que continúa creciendo—, según datos de la propia compañía.

Una persona con un turbante en la cabeza se prueba unas gafas de Meta

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Los lentes de Meta tienen una cuota de casi un 80% del mercado.

"Son uno de los productos de electrónica de consumo de más rápido crecimiento en la historia", alardeó a principios de este año Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta.

Tracy Clayton, portavoz de Meta, le declaró a la BBC que los usuarios deben hacer un uso responsable de cualquier tecnología.

"Contamos con equipos dedicados a limitar y combatir el uso indebido; sin embargo, al igual que ocurre con cualquier tecnología, la responsabilidad última recae en cada individuo".

Ahora, otras grandes empresas tecnológicas planean sumarse a lo que podría convertirse en la tan esperada nueva categoría de productos de la industria tecnológica.

Según diversas informaciones, Apple estaría desarrollando su propia versión de lentes inteligentes, cuyo lanzamiento podría producirse el próximo año. Por su parte, Snap ha anunciado que este mismo año lanzará una nueva versión de sus lentes inteligentes, bautizadas como Specs.

Google también se dispone a intentarlo de nuevo en el ámbito de los lentes inteligentes, más de una década después del sonado fracaso de sus Google Glass, un dispositivo que la compañía retiró del mercado general apenas dos años después de su lanzamiento, tras recibir duras críticas y suscitar serias preocupaciones en materia de privacidad debido a su elevado precio.

Se espera que todos estos dispositivos ofrezcan alguna combinación de tecnologías de inteligencia artificial (IA) y realidad aumentada (RA) —tal como hacen los lentes de Meta—, lo cual suele requerir la incorporación de una cámara.

Usos productivos

Un hombre de pie al aire libre, con un suéter gris y unas gafas Ray-Ban de Meta, con una pared de bambú verde detrás de él.

Fuente de la imagen, Mark Smith

Pie de foto, Mark Smith usa las Meta Ray-Ban.

Por supuesto, las formas en las que la gente usará la próxima generación de lentes inteligentes no será del todo negativa.

Mark Smith lleva puestas sus lentes Meta Ray-Ban todos los días.

"Los he usado por todo el mundo, en todo tipo de lugares. Sus funciones básicas son fantásticas", comentó Smith.

Como socio de la firma de asesoría ISG —especializada en software empresarial—, Smith puede ser clasificado como un usuario pionero y experto en tecnología.

Sin embargo, las razones por las que le gustan estos lentes no tienen nada que ver con grandes avances en sus capacidades tecnológicas.

Le gusta usarlos mientras lava los platos en casa, ya que le facilitan escuchar música o un pódcast sin aislarlo de los ruidos del entorno, algo que sí hacen la mayoría de los auriculares.

Atender llamadas telefónicas a través de los lentes resulta sumamente sencillo. Cuando viaja, agradece no tener que sacar el teléfono constantemente para tomar una foto o grabar un video rápido.

Aun así, Smith señaló que existen algunos problemas potenciales de privacidad que resultan evidentes.

La pequeña luz que se prende cuando los lentes están grabando se ve tenue a la luz del día y, muchas veces, pasa desapercibida, dijo.

La mayoría de la gente parece no tener ni idea de que lleva puesto algo distinto a unos lentes convencionales.

Si los productos de inteligencia artificial o los lentes inteligentes de otras compañías llegaran a venderse tan bien como la versión de Meta, los investigadores prevén que hasta 100 millones de personas adquirirán un par en los próximos años.

Si tal predicción se hiciera realidad, la capacidad de las instituciones para hacer cumplir las normas y leyes —que habitualmente prohíben grabar en lugares como tribunales, museos, cines, hospitales y baños— se vería seriamente comprometida en el momento en que, de repente, millones de lentes se convirtieran también en cámaras.

David Kessler, abogado que dirige el área de privacidad en EE.UU. de la firma Norton Rose Fulbright, comentó que muchos de sus clientes corporativos ya se están viendo obligados a lidiar con esta situación.

"Podríamos adentrarnos en terrenos bastante oscuros", advirtió Kessler. "No soy en absoluto un detractor de la tecnología, pero, desde una perspectiva social... ¿tendré que estar pendiente [de si me están grabando] cada vez que salga a la calle?".

Además, según se ha informado, Meta planea incorporar tecnología de reconocimiento facial en una versión actualizada de sus lentes; esto significaría que los usuarios no solo tendrían la capacidad de grabar a cualquier persona de manera subrepticia, sino también de identificarla al instante.

"Diseñadas para la privacidad"

Un hombre en el escenario lleva puesto el intento inicial de Google de gafas inteligentes, las cuales presentan un cable prominente a través de la frente y una pequeña cámara frente a uno de los ojos.

Fuente de la imagen, PA Wire

Pie de foto, Un ejecutivo de Google con Google Glass en 2013.

Meta comercializa sus lentes bajo el lema: "Diseñados para la privacidad, controlados por ti".

Les sugiere a los usuarios de los lentes que no graben a las personas que manifiesten no querer ser grabadas, y que apaguen los apaguen por completo "en espacios sensibles".

A menudo, esas sugerencias parecen ser ignoradas.

Un uso cada vez más popular de estos lentes consiste en grabar para bromas a personas desprevenidas.

Los usuarios —a menudo hombres jóvenes— consiguen que la gente firme peticiones falsas o logran que empleados de tiendas huelan velas a las que han rociado con malos olores.

A veces roban comida justo en el momento en que se la entregan en un servicio de comida para llevar en auto (drive-thru) y graban su huida a la carrera.

Con frecuencia, la gente retrocede instintivamente al descubrir que una persona lleva puestos unos lentes inteligentes.

La influencer Aniessa Navarro comentó que se sintió indispuesta al darse cuenta, durante una sesión de depilación personal, de que la técnica que la atendía llevaba puestas los lentes de Meta.

La técnica aseguró que los lentes no tenían batería ni estaban grabando, y explicó que necesitaba llevarlos puestos por los cristales graduados que incorporaban.

Hace dos semanas, le preguntaron a Andrew Bosworth, director de tecnología de Meta, a través de Instagram sobre "el estigma que rodea a las personas que usan lentes inteligentes a diario".

Él respondió afirmando que el gran número de lentes Meta Ray-Ban vendidas "sugiere que estas gozan de una amplia aceptación".

Sin embargo, David Harris —exinvestigador de IA en Meta que ahora imparte clases en la Universidad de Berkeley y asesora en políticas de inteligencia artificial tanto en EE.UU. como en la Unión Europea— opina que es probable que esta generación de lentes inteligentes con IA se enfrente a los mismos problemas que condenaron al fracaso a Google Glass hace más de una década.

"Una tecnología como esta constituye, en esencia, una invasión de la privacidad y, sin duda, se enfrentará a una oposición cada vez mayor", afirmó.

Ya están empezando a surgir más indicios de dicha oposición.

En diciembre, un hombre publicó un video en el que se quejaba de que una mujer —a la que él había estado grabando en el metro de Nueva York— le había roto los lentes de Meta.

Si esperaba recibir muestras de solidaridad, se equivocó; los usuarios de internet la aclamaron como una heroína.

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