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Muere Edgar Morin, el filósofo francés que aportó "una nota de esperanza frente a un mundo que se deteriora"
- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación
- Tiempo de lectura: 5 min
"Jamás hemos tenido tantos conocimientos múltiples sobre lo humano y jamás hemos sabido menos qué es el ser humano".
Así lo creía Edgar Morin, uno de los filósofos e intelectuales más destacados del siglo XX y de este también.
Y es que su pensamiento y su obra siguen vigentes, no solo en los círculos académicos de su natal Francia, sino en bibliotecas, universidades y escuelas de decenas de países.
El creador de la teoría del pensamiento complejo murió el viernes a los 104 años.
"Hasta sus últimos días, Edgar Morin permaneció atento al mundo, a los demás y a los grandes retos humanos que alimentaron su pensamiento", señaló en un comunicado su esposa, Sabah Abouessalam Morin.
"Hoy, el vacío que deja es inmenso. Pero su valentía, su fidelidad a las personas y a las ideas, su exigencia moral y su esperanza siguen acompañándonos".
Cuando el sociólogo cumplió 100 años, la Unesco publicó un reportaje en el que resaltó su "singular pasión por cambiar el destino del planeta".
El intelectual humanista de izquierdas, que formó parte de la Resistencia contra el nazismo y criticó el estalinismo, se sumergió en los grandes debates relacionados con la globalización, la tecnología, la ciencia y la ecología.
Y al hacerlo tendió puentes no solo entre disciplinas, sino entre personas.
Un "Hiroshima interior"
Nació como Edgar Nahoum en París, el 8 de julio de 1921, en el seno de una familia judía procedente de Tesalónica, Grecia.
El periodista Nicolas Truong, consejero de redacción de la revista Philosophie, escribió en el periódico Le Monde un obituario sobre el filósofo en el que cuenta que los primeros minutos de su existencia "quedaron suspendidos entre la vida y la muerte".
"Su madre, Luna, le había ocultado a su marido, Vidal, que desde el punto de vista médico el parto estaba contraindicado, debido a una afección cardíaca causada por la gripe española, que había contraído en 1917".
Ambos sobrevivieron, pero cuando se acercaba a los 10 años de edad, Luna murió de un ataque cardíaco.
El filósofo describiría esa experiencia como un "Hiroshima interior".
Estudió Historia, Geografía y Derecho y se desempeñó como investigador en centros académicos franceses.
Los críticos que coincidieron
En 2021, la Unesco en Montevideo publicó el reportaje "Edgar Morin: 100 años de un maestro universal", que escribió Analía Matyszczyk.
En el texto, Martine Lani-Bayle, profesora emérita de Ciencias de la Educación por la Universidad de Nantes, contó que muchos de los críticos de Morin terminaron coincidiendo con él.
"Morin se define como un desviado, marginal, a veces rechazado. Lo fue, al menos en Francia, y curiosamente lo siguió siendo hasta el lanzamiento de La Voie, en 2011. Recién a sus 90 años, hasta sus detractores se pusieron de acuerdo con sus ideas".
Y aunque por un tiempo no se le consideró una figura principal en la academia de su país, lo cierto es que su pensamiento llegaría a tener un gran impacto internacional.
Enseñó en países como Chile y Estados Unidos y sus obras, entre ellas unos 40 libros, se tradujeron a distintos idiomas.
Algunos de sus libros más conocidos son: "Introducción al pensamiento complejo", "El método", "Lecciones de la historia" y "La mente bien ordenada".
"Cuanto más conocemos al ser humano, menos lo comprendemos. Las disociaciones entre disciplinas lo fragmentan, lo despojan de vida, de carne, de complejidad, y ciertas ciencias supuestamente humanas llegan incluso a vaciar la noción de hombre", escribió Morin en "El método", según reseña la agencia de noticias francesa AFP.
"Los siete saberes"
Morin se convirtió en el supervisor científico del proyecto "La vía de los 7 saberes" de la Unesco, que se inspiró en su obra "Los siete saberes necesarios para la educación del futuro", publicada en 1999 por esa agencia de la ONU.
"En América Latina y el Caribe, su incidencia en el pensamiento pedagógico y social ha sido de enorme trascendencia, con gran adhesión de comunidades de educadores y académicos de los países de la región", señala la Unesco en el sitio dedicado al proyecto.
En un video de 2018, publicado en ese sitio, el intelectual se mostró complacido de que los jóvenes fueran invitados a explorar "el universo del conocimiento complejo" a través de ese proyecto digital.
"Hoy en día estamos condenados a un conocimiento ciego", dijo.
"A pesar de la multiplicación de informaciones y de los saberes sobre todo, no comprendemos para nada adónde nos conduce el mundo".
Para el filósofo, nos enfrentamos al problema de que en realidad lo que conocemos son "fragmentos separados de un rompecabezas", nos cuesta ver que los elementos están asociados, no sabemos cómo vincularlos.
"Opti-pesimismo"
Una de las claves de que el pensamiento de Morin no perdiera vigencia con el tiempo es que nunca dejó de apostar por "la reforma, la metamorfosis, el diálogo respetuoso", señaló la profesora Lani-Bayle.
"Es un lúcido opti-pesimismo que aporta una nota de esperanza frente a un mundo que se deteriora''.
Y es que Morin hizo un llamado ético por la cooperación y la fraternidad.
Hay quienes creen que el filósofo francés fue necesario para ayudarnos a entender el mundo que nos rodea.
Su legado queda y el recuerdo de quienes lo consideraron no solo un intelectual brillante, sino un ser humano que estuvo atento a lo que sucedía a su alrededor hasta el final.
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