El combate contra el desierto en Mali
Mientras persisten los combates entre el ejテゥrcito maliense y los combatientes islamistas en ciudades del paテュs africano, el desierto aparece como un terreno inhテウspito e inclemente para la lucha. El periodista de la BBC, Thomas Fessy, acompaテアテウ durante unos dテュas a una patrulla del ejテゥrcito francテゥs en el norte de Mali, y en esta crテウnica cuenta su experiencia tras atravesar el desierto con los soldados franceses en un lugar que describe como mテ。s parecido a Marte que a la Tierra.
El helicテウptero sobrevolテウ el terreno con las luces apagadas en la oscuridad de la noche.
Cuando finalmente aterrizamos, podテュamos sentir las rocas afiladas bajo nuestras botas pero todavテュa no podテュamos ver nada. Parecテュa como si estuviテゥramos desconectados del resto del mundo.
Mテ。s tarde, la primera luz del amanecer revelテウ la amplitud de un desierto rocoso, con crestas montaテアosas y lテュneas de arena atravesando el paisaje como si fueran venas humanas. No creo que nunca me haya sentido tan pequeテアo, tan insignificante.
Con la salida del sol, los soldados fueron apareciendo uno tras otro en sus uniformes de color beige, listos para marchar un dテュa mテ。s a travテゥs de esta naturaleza hostil.
Estos hombres pertenecen a la Legiテウn Extranjera francesa, una fuerza que, de forma テコnica, atrae a soldados de distintas nacionalidades.
Tradicionalmente estテ。 preparada para ocultar los antecedentes o el rテゥcord criminal de un candidato.
Pero en la actualidad, muchos europeos del este o latinoamericanos simplemente se alistan porque pueden ganar mucho mテ。s dinero que si lo hicieran en los ejテゥrcitos de sus paテュses.
"Acabamos de abandonar el planeta Tierra y ahora estamos en Marte", gritテウ un legionario rumano.
Una pesada carga sobre los hombros
Trepテ。bamos una colina empinada, sobre piedras puntiagudas y resbaladizas.
Desde la cumbre, esperテ。bamos poder divisar todo el valle.
Con un chaleco antibalas puesto, un casco, una mochila, el equipo de radio y televisiテウn, suficiente comida para el dテュa y seis litros de agua, cargテ。bamos mテ。s de 30 kilos de peso.
Los soldados, con sus armas y municiones, llevaban cada uno el doble de ese peso.
Antes de las 9 de la maテアana, ya habテュamos caminado durante tres horas y la temperatura sobrepasaba los 40ツコ centテュgrados.

Las olas de calor eran, de hecho, visibles en el aire, y tal como lo describiテウ un militar australiano: "Un poquito de viento se siente como si alguien te estuviera dirigiendo el aire de un secador a la cara".
Los legionarios buscaban en el desierto a combatientes yihadistas. Habテュan descubierto ya muchos de sus escondites.
En algunos, establecidos cerca de los escasos pozos en este paisaje テ。rido y seco, los militantes tenテュan sus propias huertas de cultivo de vegetales.
A los soldados les encantaban los tomates y las cebollas frescos, puras delicias despuテゥs de dテュas de racionamiento militar.
Un legionario seテアalテウ sus botas, estaban tan destruidas por las rocas que se puso feliz al encontrar otro par abandonado por el enemigo.
Cambiテウ sus botas e hizo bromas sobre el hecho de vestir "zapatos de yihadista".
La mayor parte de los soldados habテュa servido en Afganistテ。n. Uno de ellos explicテウ que lo mテ。s complicado allテュ era que, tan pronto como conseguテュan enfrentarse al enemigo, テゥste se desvanecテュa en los pueblos.
Aquテュ, sin embargo, el enemigo puede estar en cualquier lugar a nuestro alrededor. Y lucha hasta la muerte.
No nos encontramos con ningテコn tiroteo durante los dos dテュas que pasamos marchando con la Legiテウn.
Pero encontramos explosivos y otros objetos abandonados por los yihadistas.
Habテュamos visto los restos de atacantes suicidas en la ciudad norteテアa de Gao. Ahora estテ。bamos mirando el tipo de cinturones con explosivos que empleaban.
Un ingeniero francテゥs especializado en la retirada de minas explicテウ que eran muy sofisticados, con detonadores elaborados con cobre, que es el elemento mテ。s difテュcil de localizar por los detectores de metales.

Habテュa tambiテゥn bidones rellenos de nitrato para hacer bombas. Los franceses los exploraron antes de seguir adelante.
Un dテュa mテ。s en Marte
Entramos en el lecho de un rテュo seco y arenoso, que conducテュa a una larga franja de desierto plano.
Tenテュamos que alcanzar una colina lejana y el oficial a cargo, el capitテ。n Clement, estaba preocupado por que estuviテゥramos demasiado expuestos, a campo abierto: "No seremos capaces de cubrirnos si ocurre algo".
Pero no habテュa otro camino. Tenテュamos que hacerlo de una vez, y rテ。pido.
Segテコn empezamos nuestra carrera, el capitテ。n contテウ que uno de sus hombres habテュa sido disparado y herido por un francotirador semanas atrテ。s.
Finalmente, alcanzamos la cumbre de la lejana colina del desierto. Todos caテュmos al suelo.
Las rocas en las que nos tumbamos se sentテュan como carbones ardientes pero estテ。bamos tan cansados que ponernos de pie simplemente no era una opciテウn.
Mi boca y garganta estaban secas. Era doloroso tragar.
Marchamos casi todo el dテュa bajo un sol infernal. Cuando llegテウ la oscuridad, la temperatura, en este paisaje de extremos, cayテウ rテ。pidamente hasta el punto de congelaciテウn.
Agotados, desplegamos nuestros sacos de dormir en el suelo del desierto, nos introdujimos en ellos y nos dispusimos a dormir bajo las estrellas.
Los legionarios llevaban persiguiendo a pie combatientes yihadistas durante semanas. Habテュan perdido la nociテウn del tiempo.
Para ellos, este era sテウlo un dテュa mテ。s en el lejano norte de Mali o, como lo llaman ellos, en el planeta Marte.



![Matthew Rhys, ganador del Premio al Mejor Actor Principal en una Serie de Comedia por "Widow's Bay" y del Premio al Mejor Actor Principal en una Serie Limitada, Antologテュa o Pelテュcula por "The Beast in Me", posa en la sala de prensa durante la 78ツェ entrega de los Premios Emmy de Prime Time en el Peacock Theater el 14 de septiembre de 2026 en Los テ]geles, California. (Foto de Amy Sussman/Getty Images)](https://ichef.bbci.co.uk/ace/ws/660/cpsprodpb/6bf9/live/79b3f170-b0ae-11f1-9738-1d592fa0fe2e.jpg.webp)




