Cómo el arroz puede ayudar a construir las casas del futuro

Casa de dos pisos contruida con paneles de cáscara de arroz. Tiene un amplio jardín y una piscina
Pie de foto, Paneles de cáscara de arroz fueron la solución para renovar unos lujosos condominios en Park City, Utah.
    • Autor, Nick Aspinwall
    • Título del autor, BBC Future
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 8 min

En 2023, David Fine tenía un problema. Había sido contratado para renovar un lujoso condominio de esquí en Park City Utah, en Estados Unidos. Pero los requisitos para la construcción estaban resultando desafiantes.

Los actuales apartamentos del condominio se habían empezado a pudrir gracias a la famosa fina nieve del pueblo, que se queda acumulada por meses durante los largos inviernos.

La asociación de propietarios había pasado un año buscando un material que absorbiera la humedad al tiempo que fuera resistente a los cada vez más frecuentes incendios que amenazaban cada verano el lugar en la cima de la montaña.

Consideraron productos como aluminio extruido, que protegería las viviendas contra el fuego, pero tiene apariencia sintética. Los revestimientos de cedro, por otra parte, supondrían una estética más agradable, pero menos resistentes a los incendios.

Finalmente, llegaron a una solución que sonaba estrafalaria: paneles hechos de cáscaras de arroz, un residuo del cultivo de arroz. "Su enfoque era encontrar algo que pareciera madera, que fuera hermoso, y que tuviera un mejor grado de resistencia al fuego que el revestimiento de madera tradicional", explica Fine. Resultó que las cáscaras de arroz "llenaban todos esos requisitos".

Antes consideradas un producto residual e incluso contaminante, las cáscaras de arroz ahora están llamando la atención por su potencial como un material de construcción versátil y sostenible.

Con cientos de casas nuevas en EE.UU. que ahora usan revestimiento de cáscara de arroz, y otros productos de cáscaras de arroz disponibles, desde porches hasta parques infantiles, ¿por qué los constructores están optando por estos desperdicios sobre los materiales clásicos?

La casa que el arroz construyó

Cuando crece en la planta, la cáscara de arroz protege el grano de la humedad y las pestes. Pero cuando el cultivo se cosecha, se convierte en uno de los desechos de la agricultura más difíciles de manejar.

El mundo produce unos 150 mil millones de toneladas de cáscara de arroz al año, mucho de este desperdicio se incinera en las granjas o al lado de las carreteras, creando un riesgo para la salud humana y el medio ambiente.

En EE.UU., que cultiva nueve mil millones de toneladas de arroz anuales, la cáscara de arroz algunas veces se convierte en biomasa para energía, aunque aún así no siempre hay un uso claro para las cenizas residuales.

Una solución revolucionaria mata dos pájaros de un tiro: la reconversión de este desecho agrícola en un material de construcción duradero y sostenible para el futuro.

Además del uso de materiales hechos de cáscara de arroz en el revestimiento y otros productos de construcción, la investigación sugiere que las cenizas de la cáscara de arroz pueden ser una alternativa al cemento, que es responsable del 8% de las emisiones globales de carbono.

Una mano recoge un puñado de cáscaras de arroz
Pie de foto, La cáscara de arroz protege el grano de la humedad y las pestes, y tiene potencial como un producto de construcción versátil y sustentable.
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Christopher Guimond se interesó por primera vez en los derivados del arroz cuando descubrió que los productores de arroz en EE.UU. dejaban que el residuo se descompusiera en el suelo y despidiera nubes de metano contaminante, un potente gas del efecto invernadero.

Como estudiante de ingeniería, Guimond empezó a creer que la cáscara de arroz sería un material perfecto para usar en la construcción a gran escala.

"La fascinación fue tomar esta cosa que era un desecho y aprovechar sus propiedades", cuenta.

Guimond es ahora el director ejecutivo de Modern Mill, la primera empresa basada en EE.UU. que fabrica productos de construcción de cáscara de arroz a gran escala.

Desde su fundación en 2018, la compañía afirma haber redireccionado de los vertederos más de nueve millones de kilos de cáscara de arroz, incluso en la construcción de los paneles para los condominios de esquí de Fine.

Alrededor del mundo, otras compañías, incluyendo Resysta en Alemania y la firma diseñadora Ricehouse en Italia, están utilizando todo tipo de materiales de construcción y produciendo desde terrazas hasta pintura hechas de cáscara de arroz.

Modern Mill incluso la usa para hacer parques infantiles.

Una cocina abierta, enchapada en paneles de cáscara de arroz, con varias mesas y asientos y ventanales que dan hacia un jardín
Pie de foto, Una cocina en Woodbury, Nueva York, enchapada con paneles de cáscara de arroz de Modern Mill.

Las cáscaras de arroz protegen el grano preciado del viento y la lluvia, y su alto contenido de sílice les permite resistir la humedad y la putrefacción, lo que significa que tienen las mismas propiedades que muchos de los materiales tradicionales de construcción.

"Todo el propósito de la cáscara de arroz es proteger el arroz mientras crece", expresa Guimond. "¿De qué lo está protegiendo? Humedad, peste, putrefacción, ese tipo de cosas".

Además de proteger contra la humedad, el alto contenido de sílice significa que las cáscaras de arroz son sorprendentemente resistentes al fuego, según Fine.

El producto de Modern Mill está designado en cumplimiento de las regulaciones de la Inteface forestal-urbana (WUI, por sus siglas en inglés), lo que significa que pasa las pruebas de seguridad contra fuego de California.

Los beneficios de la cáscara de arroz

La madera ha sido considerada un material sostenible durante mucho tiempo. Es abundante en los climas continentales y sus emisiones de carbono son comparativamente bajas comparadas a materiales como el concreto y el acero.

Pero también puede tener sus desventajas ambientales y financieras, desde la vulnerabilidad del impacto de precio hasta el agotamiento de bosques antiguos y el carbono que almacenan y absorben.

Obrero quemando cáscaras de arroz en un molino de arroz en Latifpur, Daca, Bangladés
Pie de foto, La cáscara de arroz es incinerada en muchas partes del mundo, creando un riesgo para la salud humana y el medio ambiente.

El arroz no es el único material alternativo inusual que se está poniendo a prueba.

En el Sur global, el bambú (o guadua) está siendo utilizado cada vez más como alternativa al concreto y otras maderas tropicales más caras y de más lento crecimiento. Pero la amplia disponibilidad y bajo costo de la cáscara de arroz, añadidos a lecho que es un material de residuo, le da una ventaja distintiva.

Un estudio reciente encontró que usar los residuos fibrosos de cultivos -como el arroz, trigo y maíz- para edificios, en lugar de incinerarlos, podría producir un sumidero de carbono significativo, ya que el carbono atrapado en estos residuos podría estar encerrado durante décadas.

Sabbie Miller, una experta en materiales de construcción sustentables y profesora de Ingeniería Civil y Medioambiental de la Universidad de California, Davies, señala, sin embargo, que determinar si un material de construcción en particular es de carbón bajo es algo muy sutil y requiere una evaluación detallada de su ciclo de vida.

Los estudios han encontrado que los paneles de cáscara de arroz funcionan tan bien como los materiales tradicionales cuando se trata de control termal y acústico. En Italia, por ejemplo, los paneles de arroz se usaron dentro de la Casa LH, un proyecto recientemente completado por Ricehouse, para controlar su función acústica y termal.

La casa, diseñada para reconstruir una estructura anterior, cuenta con grandes ventanas que dan al sur y una cocina abierta que permite la entrada de la luz solar y el aire, pero también el calor de temporada y los ecos.

"Tuvimos que añadir otra manera de aislar más y garantizar la comodidad acústica", dice Valentina Savioli, una funcionaria de comunicación de Ricehouse. El uso de arroz como aislante fue una decisión fácil "tan solo por la cantidad de volumen de biomasa que tiene", añade.

No obstante, la adopción más amplia podría resultar más problemática pues los contratistas italianos son en general escépticos de los materiales de construcción menos comunes, indica Savioli.

Hay preocupaciones similares en EE.UU., además de obstáculos como el costo, afirma Miller.

"Puede haber reticencia de usar los materiales si, por ejemplo, un ingeniero comprometiera su habilidad para que lo contraten si hay una falla en el material", apunta.

Los trabajadores construyen una casa con bloques de construcción de arroz, hechos principalmente de cáscaras de arroz, un subproducto del procesamiento del arroz, en la aldea de Kyzyl-Kiya, en el sur de Kirguistán
Pie de foto, En muchos países ya se fabrican ladrillos en base a la cáscara de arroz.

Sin embargo, el uso de productos de cáscara de arroz no estructurales (el caso de los paneles de Modern Mill) probablemente enfrentarán menos desafíos que su uso como materiales estructurales de carga, recalca la ingeniera.

"Frecuentemente es más fácil adoptar un nuevo material para lozas de piso que adoptar un nuevo material para una viga".

Alternativa al concreto

Algunos estados de EE.UU., sin embargo, ya aprueban los materiales estructurales alternativos como los ladrillos de tierra (hechos de una mezcla de tierra, agua y estabilizantes químicos) o cáñamo.

Y los investigadores han estudiado el potencial de la cáscara de arroz como alternativa al concreto, ya sea añadiéndola a una mezcla de cemento o reemplazándolo completamente, especialmente como unión de los ladrillos de tierra.

Esto reduciría la cantidad de cemento necesario en la construcción, reduciendo tanto las emisiones de carbono y los costos materiales, y significa que la cáscara de arroz podría ser utilizada como un componente de los materiales estructurales.

Un estudio de 2025 propuso combinar la ceniza de cáscara de arroz, ceniza de madera y paja de arroz para producir un material de bajo costo y de emisión negativa de carbono que pudiera eliminar la necesidad de usar cemento.

Si se desarrollan materiales de cáscara de arroz como esos, serían particularmente útiles en las regiones del Sur global donde se incinera la mayor cantidad de cáscara de arroz y donde miles de millones de personas no tienen una vivienda adecuada.

Un tronco sintético hecho con tablas de cáscara de arroz, con un diseño que imita los anillos de un árbol, en un parque infantil
Pie de foto, Modern Mill ha lanzado recientemente una línea de elementos para parques infantiles hechos con su producto de cáscara de arroz

En África, por ejemplo, las nuevas construcciones generalmente usan concreto y sufren de mala calidad.

"Es lo peor de dos mundos", opina Airiana Karamallis, directora de comunicación global de la constructora de vivienda sin ánimo de lucro Build Change, en Colorado, EE.UU.

"Cuando se usan materiales innovadores como la cáscara de arroz, es crucial encontrar el punto de equilibrio entre la asequibilidad, escalabilidad y la relación con la comunidad, para evitar ensayar nuevas técnicas con los más vulnerables".

La cáscara de arroz podría tener su mayor potencial a largo plazo en las regiones productoras de arroz del Sur global, pero ya se está utilizando en Estados Unidos.

Desde que se completó el proyecto en los condominios de Park City, Fine ha usado los paneles de cáscara de arroz en otros cinco proyectos, con varios otros en la agenda.

Aunque la instalación cuesta un poco más comparado al cedro, los costos de mantenimiento a largo plazo son menores debido a su resistencia a la humedad, el sol y el fuego, señala.

Él cree que los productos de cáscara de arroz están al borde de volverse competitivos y probablemente le ganarán al cedro en precio una vez más personas aprendan a instalarlos.

"Siempre estoy buscando maneras de lanzar un producto que dure mucho tiempo, más de lo que espero vivir", asegura. Los productos de cáscara de arroz, afirma, podrían resultar ser ese material.