Que Iván Cepeda escogiera a la senadora Aida Quilcué como su fórmula vicepresidencial fue sorpresivo para muchos, que esperaban que el candidato del Pacto Histórico buscara acompañarse de una figura que lo ayudara a atraer votos del centro político.
Cepeda, en cambio, optó por una de las caras más visibles del movimiento indígena, que ha apoyado mayoritariamente el proyecto político de Petro desde 2018.
Quilcué es una líder indígena del pueblo nasa, nacida en Páez, Cauca.
Desde 1994, cuando su comunidad se vio afectada por una avalancha que dejó cientos de muertos, se convirtió en líder, y desde entonces ha ido ganando protagonismo en organizaciones indígenas históricamente dirigidas por hombres.
En 2003, se convirtió en la primera mujer en ser elegida como consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), la organización indígena más importante del país, cargo desde el cual lideró una acérrima oposición al gobierno de Álvaro Uribe.
Durante una minga indígena en 2008, su esposo fue asesinado a tiros por agentes del estado.
Quilcué también fue consejera de la Organización Nacional Indígena de Colombia y ganó el Premio Nacional de Derechos Humanos, que otorgan cada año dos organizaciones religiosas suecas.
En 2022, resultó elegida para ocupar una de los dos curules indígenas en el Senado.