Acusan a Israel de usar la arqueología como arma para expropiar tierras de palestinos en Cisjordania

Un hombre palestino camina cerca de tropas israelíes en el yacimiento arqueológico de Sebastia, en Cisjordania ocupada (29 de junio de 2026)

Fuente de la imagen, Reuters

    • Autor, Sebastian Usher
    • Título del autor, Corresponsal de Asuntos Globales, BBC
    • Informa desde, Sebastia, Cisjordania ocupada
    • Autor, Callum Tulley
    • Título del autor, BBC
    • Informa desde, Sebastia, Cisjordania ocupada
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 6 min

En lo alto de las lomas, arriba de las columnas romanas de la antigua localidad de Sebastia –en la ocupada Cisjordania–, hay campos de olivos que han sido cultivados durante generaciones por familias palestinas.

Uno de los propietarios, Abu Mudif, informó haber recibido una notificación de que su tierra es parte de un tramo de unas 182 hectáreas que las autoridades israelíes están expropiando para –dicen– proteger y desarrollar un nuevo e importante parque nacional.

Normalmente, los dueños de tierras palestinos reciben poco o ningún pago por la expropiación de terrenos. Y aun si se lo ofrecen, la mayoría lo rechazan porque lo interpretan como un reconocimiento y una legitimación de la pérdida de lo que consideran que es su patrimonio.

Naturalmente, es un ingreso vital que Abu Mudif no puede darse el lujo de perder, pero representa algo más profundo para él.

El propietario palestino Abu Mudif en Sebastia, en Cisjordania ocupada
Pie de foto, Abu Mudif cuenta que su tierra es parte de un tramo de unas 182 hectáreas que están siendo expropiadas por las autoridades israelíes.

"Si lo quisiera describir, lo más cercano sería que es como si te arrancaran el alma. No puedo imaginarme sin mi tierra", expresa.

Nahed Sakha es dueño de un restaurante que está amenazado con ser demolido.

Señala que el plan israelí parece querer separar a los residentes palestinos de un yacimiento arqueológico de miles de años de antigüedad y que tiene ruinas significativas del pasado judío, así como de muchos otros períodos, incluyendo el romano, el de las Cruzadas y el del Imperio Otomano.

"El trabajo de restauración ya empezó a la par de las excavaciones", asegura. "Les anunciaron a los propietarios que nadie podrá hacer uso de sus tierras, ni labrarlas".

El yacimiento arqueológico de Sebastia, en la Cisjordania ocupada
Pie de foto, La Unesco añadió a Sebastia a su lista de Patrimonios de la Humanidad el 25 de julio, dsepués de un procedimiento de emergencia.
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La Unesco, la agencia para la cultura y educación de Naciones Unidas, ha manifestado su preocupación sobre la aldea que rodea a Sebastia, que no solo ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, sino que además fue añadida a la lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro.

La agencia advierte que la amenaza principal que enfrenta el yacimiento es lo que considera "una expropiación planeada y la creación del parque nacional de 'Samaria' (Shomron), que podría dividir la propiedad".

Parado en la vía entre la entrada al estacionamiento de Sebastia a un lado, donde solía estar el foro de la era romana, y las columnas de la basílica al otro, el alcalde de la aldea, Mohammed Azem, observa un montón de basura dejada en las ruinas.

Afirma que los lugareños tienen miedo de bajar a limpiar el área porque podría haber problemas con las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes.

La vía en la que está parado divide el yacimiento entre el Área B de Cisjordania, que está bajo control civil palestino y de seguridad israelí, y el Área C, que está bajo total control civil y de seguridad israelí.

La semana pasada, Israel destinó unos US$39 millones para expandir su control de los yacimientos arqueológicos en Cisjordania. Algunos proyectos involucran sitios en zonas administradas por la Autoridad Palestina.

El yacimiento arqueológico de Sebastia, en la Cisjordania ocupada
Pie de foto, La Catedral de San Juan Bautista/Mezquita de Nabi Yahja es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

En las ruinas del anfiteatro romano, el activista Alon Arad, que dirige Emek Shave, un grupo israelí que busca garantizar que el patrimonio antiguo de la región permanezca en manos de todas las comunidades, dice que las autoridades de si país han eludido las consultas con los administradores locales y los residentes de Sebastia.

"La cosa es que Israel no es dueño de este lugar. Este es un yacimiento que forma parte del patrimonio palestino. Y para desarrollarlo de manera positiva, tiene que hacerse con la comunidad local, con la alcaldía, para que ellos se puedan beneficiar", afirma.

Los planes israelíes contemplan trasladar la entrada de Sebastia a la otra parte de este vasto yacimiento, lejos de la aldea y del estacionamiento y las tiendas actuales.

Los ministerios de Turismo y de Relaciones Exteriores palestinos han expresado su esperanza de que el reconocimiento de la Unesco reafirme el apoyo internacional a su oposición a las expropiaciones de sus tierras en Sebastia.

Pero el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha tildado la medida de la agencia de la ONU como un permiso para los intentos palestinos de minimizar los vínculos judíos con Cisjordania.

"Ningún voto de una organización internacional puede cambiar la historia", aseguró.

El activista israelí Alon Arad habla en el anfiteatro del yacimiento arqueológico de Sebastia, en Cisjordania ocupada
Pie de foto, El activista israelí Alon Arad dice que la arqueología está siendo usada como pretexto por las autoridades israelíes para confiscar tierras.

Más al sur en Cisjordania y a la vista de Jerusalén está Herodión, un monte artificial con un palacio extraordinario construido en la cima por el rey Herodes, que gobernó el reino de Judea poco antes de la era cristiana.

Allí también, recientemente, Israel ha empezado a expropiar tierras, esta vez unas 32 hectáreas, para lo que afirma es la "conservación y desarrollo" del yacimiento.

Peace Now, una organización israelí que monitorea los asentamientos judíos, asegura: "Bajo el derecho internacional, así como los fallos de la Corte Suprema de Israel, el gobierno tiene prohibida la expropiación de tierras para el asentamiento o para el beneficio exclusivo de ciudadanos israelíes".

"Como consecuencia, para que la expropiación sea legal, el Estado probablemente argüirá que el yacimiento pretende servir tanto a la población palestina como a la israelí, a pesar del hecho aparente de que su razón y propósito primarios están vinculados a la expansión de asentamientos y al control de Israel".

Yacimiento arqueológico de Herodión
Pie de foto, Herodión es un palacio fortaleza contruido en la cima de un monte cerca de Belén.

Para Shmuel Browns, quien ha trabajado en las excavaciones en Herodión y dirige visitas guiadas con profundo entusiasmo, es vital que los arqueólogos y los funcionarios israelíes puedan supervisar y proteger los lugares que están tan cargados de significado histórico y religioso.

"Israel se siente responsable de velar por la arqueología, los artefactos, la historia de esta tierra", asegura.

Pero, entre los miembros de extrema derecha del actual gobierno de Israel, también hay un impulso para ir más allá.

A principios de este año se propuso una nueva ley que hubiera transferido el control de los yacimientos arqueológicos de la administración civil al Ministerio de Patrimonio Israelí, que opera bajo la autoridad militar y al cual se le hubieran dado amplios poderes para hacerse de tierras en Cisjordania para la conservación arqueológica.

El proyecto pasó su primera lectura en el Parlamento en mayo, pero ahora está suspendido a la espera de las próximas elecciones y podría no prosperar.

Shmuel Browns gesticula hacia el yacimiento arqueológico de Herodium en la Cisjordania ocupada
Pie de foto, El guía en Herodión Shmuel Browns afirma que Israel se siente responsable de velar por la arqueología local.

De vuelta en Sebastia, el activista israelí Alon Arad dice que el simple hecho que se propusiera el proyecto de ley es una prueba de cómo la arqueología ha sido utilizada como arma en Cisjordania.

"Es exactamente así como funciona el mecanismo. Usas la arqueología, la usas para hacer excavaciones y para la narrativa, para reescribir la historia, pero también la usas para destinar o redistribuir tierras de los palestinos a los israelíes", advierte.

Cada vez más, los palestinos residentes de Sebastia temen que su conexión íntima con las ruinas esté en peligro de perderse.

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